En esta entrada post quiero acercarte parte de la frescura qué puede aportarte el Coaching Educativo. Pero primero vamos a asegurarnos que compartimos la manera de entender el Coaching.

El Coaching es una técnica que anima a conocer los valores, a enriquecer tus creencias (cuestionando las limitadoras y reforzando las positivas) y, a conseguir los objetivos. Y puede aportarte su máxima eficacia si tienes un interés genuino por tu educando* y, una actitud positiva y abierta. Este enfoque parte de cuatro premisas básicas:

 

  • Cada persona tiene los recursos que necesita o la capacidad para adquirirlos. No es el coach el que tiene la respuesta, sino el coache.
  • En cualquier situación, cada persona elige la mejor opción que puede. Por lo tanto, si sabe más y detecta más opciones a elegir, lo mejor que hay en cada persona la conducirá hacia dónde desea ir.

 

  • Cada conducta tiene implícito un propósito. Éste está marcado por los objetivos (lo que se quiere) y por los valores (porqué se quiere). Esta realidad nos predispone para el cambio.
  • Si quieres comprender, actúa. Es necesaria la acción para comprender cómo  cambiar.

Para entrar más específicamente en el Coaching Educativo, contamos con la claridad de Juan Fernando Bou en el “Decálogo del Coaching Educativo” enunciando los beneficios que aporta a la docencia:

  1. El Coaching Educativo nos ayuda a conseguir los objetivos, retos, metas extraordinarias que nos proponemos: Cualquier persona que participe del ámbito educativo, ya sea profesor, alumno, madre, director, jefe de estudio, mediador, orientador, etc. puede alcanzar todo aquello que se proponga. El Coaching es un proceso que te orienta hacia el éxito.
  2. Facilita la toma de consciencia de uno mismo (conocerse mejor: fortalezas y áreas de mejora) e incrementa la conciencia respecto a los demás (conocer mejor a los otros a través de la escucha y la empatía). La reflexión y la meditación son los pilares básicos del autoconocimiento.
  3. Mejora la comunicación verbal y no verbal: El lenguaje genera realidad. A través del lenguaje podemos modificar nuestra realidad y la de los demás, podemos transformar el mundo.
  4. Nos ayuda a eliminar creencias limitantes (como “no puedo hacer esto”, “no me atrevo a…”, “siempre me sale mal”, “nunca ganaré nada”,….) Además, el Coaching Educativo trabaja con nuestra escala de valores para alinearlos con nuestros objetivos (consistencia).
  5. Crea responsabilidad y autonomía en los alumnos y en cualquier profesional de la docencia. Busca que sean independientes y proactivos en la toma de decisiones.
  6. Nos enseña a dar y recibir feedback de manera adecuada.
  7. Nos abre el mundo y nuestras circunstancias a distintas interpretaciones. Nos hace ver las cosas de manera diferente para encontrar diferentes soluciones y respetar otras opiniones. El mundo es caleidoscópico y las circunstancias hay que contemplarlas desde distintas perspectivas.
  8. Incita a la acción. Aquellas decisiones que pensabas tomar y que por miedo, indecisión, comodidad, … no tomas, el Coaching Educativo te empuja a que las tomes.
  9.  A los educadores con función directiva les ayuda a gestionar mejor a sus equipos y a las personas que lo conforman. El Coaching Educativo mejora la capacidad de liderazgo. Nos ayuda a tratar a cada persona según sus características. El líder diseña la visión y la comparte con su equipo, empodera a su gente, confía en el grupo y está a su servicio.

El Coaching Educativo además de aportarte herramientas técnicas que enriquecen la metodología, te invita a vivir y a cuidar de una actitud como profesional que alcanza tu corazón: te invita a “pensar en lo GRANDE”, a “ARRIESGAR para ganar”, a vivir con la consciencia que cualquier aparente “error” es sencillamente un PASO natural y útil en tu camino de aprendizaje, a mirar una situación de dificultad como una OPORTUNIDAD real para descubrir algo nuevo, a DISFRUTAR tus logros como momentos donde tus deseos toman cuerpo en vida,… Y esto aporta autenticidad a las palabras que transmites ante tu educando*. Hace real que un camino de aprendizaje en sí mismo ya sea una aventura maravillosa donde los objetivos (además de un propósito) son una “linda excusa” para descubrir el potencial que hay en tí. Descubrir cómo ACOMPAÑARTE en esta aventura, enriquece tu capacidad de ACOMPAÑAR al otro en su camino de aprendizaje.

Te animo a que vayas degustando y dejándote llevar por la magia que hay tras el significado de estas palabras. Por eso, te sugerimos ver la siguiente película: “Unidos para triunfar” (2006). Está basada en la historia real de un profesor, Ron Clark.

Y me despido compartiéndote unas preguntas como un regalo, para inspirarte. 

Si eres un héroe, ¿cual es tu misión en el mundo?

Si eres un mag@, ¿cuál es tu poder?

Si eres un explorador, ¿qué te encanta descubrir ?

Si eres una canción, ¿cómo suena tu música?

(*) Somos una gran variedad de profesionales los que estamos al servicio de las personas en el ámbito social y educativo (maestr@s, educador@s sociales, trabajador@s sociales, docentes, técnicos ocupacionales,…). Y cada uno utiliza un nombre diferente para hacer referencia a la persona que recibe su servicio (alumn@, cliente, educando, usuario,…) Para hacer referencia a estos últimos durante el post utilizamos el concepto “educando“, y así facilitamos la lectura. 

¡Gracias por leer este post!